La paja es solo el tallo de los cereales, mientras que el heno es la planta completa. Esta diferencia hace que el valor nutritivo del heno sea superior al de la paja. La paja tiene una digestibilidad más baja, lo que puede dificultar el flujo digestivo normal del caballo, provocando una pérdida de bienestar y rendimiento. Por ello es necesario suministrar heno de calidad y cantidad, que debe ser la base de la alimentación del caballo.
